Lo que comenzó como un pequeño proyecto se convirtió en una vida completamente nueva para Paula Rozas y su familia. Después de doce años dedicados como dependiente a la atención de clientes y venta de productos, abandonó su antigua vida para establecerse en su barrio natal, en el barrio de La Milagrosa de Lugo. Ahora es la propietaria de esta pequeña tienda en un su barrio, donde vende productos que reflejan su estilo.